1.Por encargo de Frederic Armangué i Farré, el Autòdrom Terramar fue diseñado por el joven arquitecto barcelonés Jaume Mestres, que dirigió unas obras que duraron únicamente 300 días. Un hecho francamente sorprendente para la época si tenemos en cuenta la envergadura del circuito.

2.El día de la inauguración, previsto inicialmente para el 23 de octubre de 1923, el toldo que cubría la grada se desgarró por culpa de una climatología adversa, por lo que la inauguración tuvo que posponerse hasta el día 28 del mismo mes.

3.El Autòdrom Terramar costó 4 millones de pesetas de la época, lo que hoy equivaldría a una auténtica fortuna. El mismo día de su inauguración, el circuito entró en bancarrota, no pudiendo abonar los premios de la carrera inaugural.

4.El Autòdrom Terramar es el circuito oval más antiguo del mundo que no ha sido reformado o modificado en modo alguno desde su inauguración en 1923.

5.Gracias a la adquisición del Autòdrom Terramar por parte del conde Edgar Ritter von Morawitz (Viena, 1893), el circuito vivió su edad de oro a principios de los años 30. Entre los espectáculos que acogió durante esa época, cabe destacar las célebres carreras de exhibición entre coches y avionetas.

6.Durante la Guerra civil española, el Ejército Popular de la República utilizó el recinto, de forma asidua, como campo de instrucción.

7.La última carrera se disputó en 1956. Desde entonces y hasta mediados de los setenta, el Autòdrom Terramar devino una explotación avícola.

8.El peralte de la curva norte alcanza los 90 grados, lo que lo convierte, en la actualidad, en el circuito oval con mayor inclinación del mundo.

9.A lo largo de su historia, el Autòdrom Terramar ha recibido visitas de personalidades procedentes de todos los ámbitos, desde el célebre corredor francés Alberto Divo, pasando por el rey Alfonso XIII, bisabuelo del actual rey de España, hasta la dos veces oscarizada Mary Pickford.