Uno de los elementos arquitectónicos que forman parte del patrimonio histórico del Autòdrom y que se rehabilitarán con el proyecto de recuperación del espacio son los antiguos boxes del circuito que datan, como él, de 1923. El estado prácticamente original y virgen en el que se encuentran y el hecho de que sean un espacio único en su género, lo convierten en un elemento de arqueología industrial automovilística sumamente interesante dentro de los circuitos históricos o actuales del mundo.

En aquel momento, hace casi 100 años, había dos espacios concretos para la actividad frenética de las carreras. La más activa y trepidante se situaba frente a las graderías y constaba de un simple parapeto con una ventana grande para el servicio en pista y por coche, repostado de gasolina, mecánicos, cambio de bujías, ajustes de carburación y, como ahora, cambio de neumáticos. Este lugar, hoy desaparecido, estaba donde hoy existe la báscula de pesajes y prácticamente a la misma distancia de ésta a la pista.
El segundo espacio, que es el que aún se mantiene en pie hoy en día, está junto al de servicio en pista y corresponde a los paddocks o cuadras y boxes. Este espacio estaba previsto para intervenciones de más largo alcance o como simple garaje de los coches de carreras, de clientes asiduos o escuderías de aficionados importantes.

¿Conoces la historia de los antiguos boxes del Autòdrom? 5

Estas imágenes nos informan del espacio histórico. Las dos naves de boxes son idénticas, copia exacta de los que existen en Monza. Sólo ha llegado virgen a nosotros una, la del lado norte.
En la siguiente fotografía, que corresponde a los entrenamientos oficiales de la inauguración del Autòdrom, se puede observar que se están construyendo los boxes, de ello se deduce que se hicieron también en un tiempo récord. En aquel momento había ya una gran actividad en el circuito.

¿Conoces la historia de los antiguos boxes del Autòdrom?

¿Qué vehículos se resguardaron en los boxes del Autòdrom?

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Como curiosidad, algunos personajes destacados de la Barcelona de principios de siglo y que normalmente pertenecían a la alta burguesía catalana, como los Coma Cros, los Bertrand i Serra, los Güell y muchos otros industriales, comerciantes o banqueros, entre otros, creaban aquí un auténtico clima “racing”.
El Conde Edgar de Morawitz -siguiente propietario después del constructor de coches e industrial Wifredo Ricart, que construyó la nave de la fábrica Champion- guardó en una de las naves de los boxes su flota de cinco Bugattis de su escudería para sus amigos o clientes asiduos o para el simple alquiler de éstos en el Autòdrom. Los tenía pintados cada uno de un color distinto a fin de localizarlos fácilmente en la pista.
Por otra parte, el matrimonio americano formado por Mary Pickford y Douglas Fairbanks, artistas de gran renombre, guardaban en este espacio su Alfa Romeo C6, que se puede ver en esta imagen corriendo en pista. 
En los años 70 se adecuó en la nave de boxes, lado sur, unas cuadras para caballos, rectificando sólo dos cosas: sus puertas, más pequeñas y de doble filo, y su cubierta, que originalmente era de dos batientes, transformándola en una bóveda a la catalana y que ciertamente también es muy bonita y útil, pues después de tanto tiempo no hay goteras. Así que hablar de coches y caballos en el Autòdrom no es nada raro. 
Éste es el aspecto actual de lo que fueran los boxes del circuito después transformados en cuadras en los años 70.